Después de pasar un gran rato, con los primos de Rocío, llegó ella… ¡Increíble niña! con unos ojazos verdes espectaculares. Pero, desde luego, mucho más espectacular fue lo bien que se lo pudo pasar en la sesión. No podía parar de correr y de jugar con nosotros, en los columpios y con las pompas de jabón. Cada mirada de Rocío era un clik certero y cada muesca de esta preciosa niña una sorrisa nuestra.

 

Muchas gracias a los papás de Rocío por dejarnos pasar esta tarde con vosotros y con vuestra familia. Ha sido genial poder convertir en recuerdos una tarde de sol con vosotros.

Un abrazo muy grande

Manuel Castaño

www.manuelcastano.es

 Para ver la propuesta del álbum, pulsar aquí.

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